La absurdicia de la maldita finitud

El jueves estuve rayado. Me planteé seriamente alguna de esas cosas que siempre me rondan, en especial ultimamente: irme a Berlín, buscar piso, buscar beca/trabajo. Buscar un trabajo en la embajada polaca. Vender mi alma a algún tipo de corporación a cambio de dinero.

Pero por ahora ese tiempo ha pasado. Sigo con mis cuentecillas y mis cuadernos de Mathematica en el PowerMac. Vida cuasiestacionaria. Con suerte un mes de estos me darán una mesa en el departamento y por lo menos tendré un hueco donde caer muerto durante el día. Seguramente hasta pueda trabajar más cómodamente ;)

Fin de semana: bien. Visita de N. a Madrid, cervezas varias en Magister, rutas turísticas por Madrid. Grandes atascos camino del autobús, pero al final N. lo coge en el último momento y regresa a Salamanca.

Próximos eventos: Clase de polaco, cena, acabar los papeles de la beca…

[Siguiente meta para la vida: ser rico y no tener que preocuparme más de hacer lo que toque en cada momento]

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