Esta noche soñé que mi única expectativa laboral era convencer a los dueños del café de mi parada de metro para que me dejasen trabajar gratis durante un mes y así poder mostrarles que servía para el trabajo.
La absurdicia de la maldita finitud
Esta noche soñé que mi única expectativa laboral era convencer a los dueños del café de mi parada de metro para que me dejasen trabajar gratis durante un mes y así poder mostrarles que servía para el trabajo.